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miércoles, 27 de julio de 2022

La aldea de Vilar do Courel, el epicentro de la destrucción provocada por el fuego

 


Aldea de Vilar, en O Courel, destrozada por el fuego Alberto López

Carlos Cortés

CARLOS CORTÉSFOLGOSO DO COUREL / LA VOZ
Arrasada por las llamas la casa de Xan de Vilar, el museo etnográfico local

26 jul 2022 . Actualizado a las 17:09 h.

La aldea de Vilar es uno de los símbolos de la destrucción provocada por los incendios de este mes de julio en la Serra do Courel. Solo dos de las quince casas que tenía el pueblo siguen en pie después de que el fuego les pasase por encima a última hora de este domingo. Una de las viviendas destrozadas es la casa-museo de Juan Sánchez, conocido popularmente como Xan de Vilar, memoria viva del pasado reciente de O Courel. Él fue evacuado y está a salvo, pero de su casa y su museo etnográfico apenas quedan en pie los muros exteriores.


Un grupo de voluntarios se afanaban este lunes por la mañana por apagar las llamas que todavía ardían entre las casas de Vilar. Una de ellas era Tania Cobo, que clamaba por ayuda para combatir el fuego. «Fan falta máis medios», aseguraba mientras desenrollaba un tramo de manguera. Con ella, otros dos vecinos y un integrante de una brigada de bomberos forestales que ya había acabado su turno de trabajo pero decidió sumarse al grupo para echar una mano. 

Utilizaban el agua de una carroceta del Ayuntamiento. Les hacía falta más, pero no había ninguna disponible. Con el agua que tenían intentaron apagar los rescoldos todavía encendidos en la casa-museo de Xan de Vilar. No trataban de salvar esa casa, porque ya estaba prácticamente destruida, sino la que estaba al lado, que todavía seguía en pie.
De las quince casas que había en Vilar solo dos estaban ocupadas todo el año. Únicamente cuatro personas, incluido Xan de Vilar, tienen su residencia permanente en esa localidad. Los otros dos son un matrimonio de jubilados que son emigrantes retornados de Barcelona. Su casa se salvó. Buena parte de las otras trece viviendas que se quemaron eran utilizadas como segunda residencia, con más o menos asiduidad, por emigrantes oriundos de Vilar que acostumbran a volver con sus familias algún fin de semana o en verano. De la mayor parte de las casas tocadas por el fuego no queda más que los muros exteriores.

Las casa de Vilar no son lo único destruido en esta parte de la parroquia de Vilamor. La aldea está en el fondo de una ladera que empieza a caer en el Alto do Boi y llega hasta el río Lor. Toda la ladera está plantada con pinos de más de veinte años de antigüedad y de un porte considerable. No ha sobrevivido ni uno. Lo único verde que todavía se ve en la bajada a Vilar son algunas pequeñas manchas de vegetación autóctona, más resistente al fuego que los pinos. Prácticamente todas las aldeas de la Serra do Courel tienen un souto de castaños alrededor, pero el de Vilar era de los pequeños y no sirvió como barrera contra el fuego.

No muy lejos de la aldea está el castro de Vilar, que es junto con el de A Torre el único yacimiento arqueológico de esa época destapado e investigado en la Serra do Courel. El castro y la casa de Xan de Vilar son dos de los atractivos tradicionales para los aficionados a visitar estas montañas. Xan de Vilar empezó a poner en marcha su museo etnográfico en 1999. En él se podían ver piezas representativas de prácticamente todas las actividades económicas tradicionales de estas montañas.

Vilar es además una aldea que conserva sus tradiciones a pesar de que apenas retiene población permanente. Los vecinos, los que están a tiempo completo y lo que van solo cuando pueden, recuperaron este 15 de abril la celebración de un vía crucis a la manera tradicional, con una representación en vivo de la crucifixión de Cristo, tras dos años de parón obligado por la pandemia.

También en Río de Bois

Vilar es el único núcleo de población de Folgoso do Courel en el que el fuego llegó a destruir casas. De igual manera, en el vecino municipio de A Pobra do Brollón solo sucedió eso en un lugar, en la aldea de Río de Bois. En este caso se trata de un núcleo de población que no tiene vecinos que vivan allí de forma permanente. Allí ardieron cuatro casas, dos de ellas todavía utilizada de forma más o menos esporádica, una para reuniones de una peña de cazadores. Y también un par de alpendres abandonados.


«Dan ganas de chorar», afirmaba ayer Jacinto Frades, vecino de Monforte. Había ido a ver si se había salvado la casa de su madre. Con su padre, Valeriano, al lado contaba que la casa de su madre está abandonada y no la usan porque no está en condiciones. En todo caso, para ellos y las demás familias vinculadas al pueblo, Río de Bois sigue teniendo valor.


Los incendios de O Courel: «As chamas metían medo»

CARLOS CORTÉS

Hacía 40 años que no ardía el monte de Froxán. Esa larga buena racha se rompió el jueves cuando un rayo fue a caer junto al río Lor, en la parte baja de esta aldea de la parroquia de Vilamor, en el municipio de Folgoso do Courel. Enseguida se formó un pequeño incendio que trepó con rapidez ladera arriba alimentado por matorral reseco tras una semana de calor extremo. Al contrario de lo que pasaba en ese mismo momento en buena parte de Galicia, en la Serra do Courel los rayos llegaron solos, sin lluvia que apagase el fuego que provocaban al caer. En Froxán y en otra media decena de lugares de esta zona de montaña en el sur de la provincia de Lugo el fuego avanzó por la noche y a la mañana siguiente ya había desbordado a los servicios de extinción. Este domingo, habían ardido cerca de 3.000 hectáreas de monte y hay siete incendios, dos controlados y cinco activos. No ha habido desalojos de pueblos ni se ha quemado ninguna casa, pero no han faltado momentos de apuro.

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https://www.lavozdegalicia.es/noticia/lemos/folgoso-do-courel/2022/07/19/evacuados-lugo-jovenes-campamento-veranola-aldea-vilar-epicentro-destruccion-provocada-fuego/0003_202207M19C2991.htm


martes, 26 de julio de 2022

Los vecinos de O Courel se echan al monte para salvar sus casas

Un brigadista fuera de servicio se sumó a los vecinos que combatieron las llamas a última hora de la tarde del martes en Folgoso

jueves, 21 de julio de 2022

Los dos grandes incendios siguen sin control y destruyen 85 casas en O Courel y Valdeorras

 

ALEJANDRO CAMBA

Más de 1.400 personas han sido desalojadas y se han quemado ya más de 20.000 hectáreas
20 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.


La situación empeora un día más en los siete fuegos activos que consumen ya más de 20.000 hectáreas de terreno, unas 85 casas e incluso núcleos de población. Una superficie arrasada desde el jueves enorme, que en menos de una semana es mayor que todo el monte quemado en los últimos dos años juntos. Para ello fueron necesarios más de 2.500 incendios frente a los 55 registrados desde la tormenta del jueves que originó la mayoría de focos que siguen propagándose a gran velocidad aprovechando la sequedad del terreno, el viento y las altas temperaturas, que este martes bajaron sensiblemente para volver a aumentar hoy.
Los dos fuegos más importantes por extensión, en O Courel y Valdeorras, son también los que mayor preocupación suscitan por su proximidad a las casas, además de los que entraron en Oímbra, en la comarca de Verín, desde Portugal. El originado en la parroquia de Riodolas, en Carballeda de Valdeorras, sigue siendo el más grande tras calcinar medio centenar de viviendas y 7.500 hectáreas de terreno en la comarca, entrando en el concello de O Barco y creciendo a ambos márgenes del río Sil y en el Parque Natural Serra da Enciña da Lastra.

En O Courel se expande también el que afecta a Folgoso y A Pobra do Brollón, que tras la unión de cuatro focos diferentes afecta por ahora a 5.500 hectáreas. Muy próximo, el que arrasó 1.100 en la parroquia de Gamiz, que según las imágenes de satélite del servicio europeo Copernicus ya se ha fusionado con el anterior y sumaría 6.600 hectáreas arrasadas. Ambos están en situación 2 por su proximidad al propio Gamiz y a los núcleos de Parada dos Montes y Carballal, en Folgoso; y a Busto, en A Pobra.


martes, 19 de julio de 2022

El fuego provoca en O Courel y A Pobra un «desastre sen precedentes»

 


CARLOS CORTÉSMONFORTE / LA VOZ

Un frente de varios cientos de metros avanza sin control hacia la aldea de Vilamor (Folgoso do Courel), en una fotografía de las siete y media de la tarde de este domingo GUILLERMO DÍAZ AIRA

Aproximadamente un tercio del municipio de Folgoso fue desalojado este domingo ante el avance imparable de las llamas, reavivadas durante la tarde

18 jul 2022 . Actualizado a las 09:36 h.

Cientos de vecinos de Folgoso do Courel y A Pobra do Brollón tuvieron que dormir anoche fuera de sus casas y de sus pueblos a causa de los incendios que queman desde el jueves la Serra do Courel y sus alrededores. El rápido avance de las llamas provocó una situación de emergencia insólita, porque en esta zona no hay precedentes de un desalojo de esta envergadura forzado por el fuego. La población de las zonas afectadas contenía el aliento a la espera de que ver qué ocurre durante la noche. Lo que ya esta claro es que el balance de superficie quemada tampoco va a tener precedentes. En las zonas afectadas están las plantaciones de pinos más extensas del distrito forestal de Monforte. Es pronto para hacer balance de lo sucedido, pero el alcalde de A Pobra do Brollón, José Luis Maceda, adelantaba ayer que se trata de «un desastre económico e medioambiental sen precedentes».

La situación más compleja era anoche la del municipio de Folgoso do Courel. El avance descontrolado de los dos incendios que empezaron el jueves en la parroquia de Vilamor desbordó ayer por completo a los servicios de extinción, que no consiguieron asegurar su perímetro, como se proponían por la mañana. El fuego se reavivó primero en las cercanías de Froxán y acabó propagándose en todas direcciones. Pero ese no fue el único incendio que rebasó el perímetro que el dispositivo de control desplegado en la zona trataba de establecer. Ocurrió lo mismo con el incendio de Seceda, que prosperó con rapidez sobre todo en los montes de Santalla, ya en el término municipal de Samos. Y también el de Saa, en A Pobra do Brollón, que a última hora de la tarde obligó a desalojar Lourente.

Los frentes de fuego que avanzaban desde la parroquia de Vilamor acabaron provocando el desalojo de Folgoso do Courel, la capitalidad municipal, pero también de todos los núcleos de población entre Carballal, en el límite del municipio por el este, y Santa Eufemia, cerca ya del límite con Quiroga. Las llamas se acercaban anoche peligrosamente a la carretera que comunica Folgoso con Quiroga, que fue cortada a la altura del Alto do Boi.

Con esta carretera cerrada, el Ayuntamiento de Folgoso tuvo que buscar alojamiento de emergencia para los evacuados en el polideportivo municipal de Triacastela, a algo más de 40 kilómetros de distancia por carretera. El viaje en coche lleva casi una hora por carreteras de montaña, pero discurre por la parte de la Serra do Courel que se está librando del fuego. El balance de lo que quemaron ayer los incendios está todavía por hacer, pero la zona evacuada se aproxima a un tercio del tamaño total del municipio e incluye casi toda su parte sur, de Folgoso hasta los límites con Quiroga al sur y A Pobra do Brollón al este.

Enormes plantaciones de pino

El monfortino Guillermo Díaz Aira, biólogo y guía de montaña, contemplaba ayer por la tarde sobrecogido el avance de las llamas desde Folgoso do Courel hasta el momento en que el pueblo fue desalojado. Por lo que él pudo ver, lo que se quemó en estos últimos cuatro días es fundamentalmente pino de repoblación y monte bajo. También ha ardido arbolado autóctono, pero en menos cantidad. Los bosques más conocidos por su valor ecológico y paisajístico están fuera de la zona que este domingo estaba afectada. «Os incendios paran cando chegan a zonas de especies arbóreas frondosas e os soutos de castiñeiros que hai ao redor de moitas aldeas son unha boa protección, pero cando son pequenos o lume tamén pode con eles», explica Guillermo Díaz.

Entre las plantaciones de pino carbonizadas por el fuego se cuentan algunas de las más grandes de todo el sur de Lugo. El municipio de A Pobra do Brollón es el que más superficie forestal plantada con pinos tiene en todo el distrito sanitario de la Terra de Lemos, que incluye las comarcas de Monforte y Quiroga. Uno de los siete incendios activos desde el jueves en la zona empezó en la parroquia de Saa, que tiene la plantación de pinos más grande de toda la comarca. Por eso el alcalde de A Pobra do Brollón apunta a que estos incendios aún activos han provocado ya un desastre que en esta zona no tiene precedentes.


jueves, 24 de enero de 2019

O baile dos toxos, un singular testemuño do pasado climático

Un festexo recuperado en Vilamor é un rastro das fortes nevadas de antano, que non figuran nos rexistros climatolóxicos



QUIROGA / LA VOZ 23/01/2019 05:00 H

O baile dos toxos, unha tradición que será recuperada o 2 defebreiro na localidade de Vilamor, constitúe un singular testemuño das condicións climáticas que reinaban ata tempos recentes na Serra do Courel. Este baile celebrábase o 20 de xaneiro con ocasión da festividade de San Vicente, patrón da parroquia, e coincidía habitualmente con grandes nevadas. Para resguardarse do frío e da neve, os veciños celebraban o baile dentro das cortes, cubrindo o piso con toxos.

Olalla Raposo, unha veciña de Vilamor que colabora na organización do festexo, sinala que «polo que conta a xente maior, nesta época do ano era moi frecuente que houbese nevaradas moi fortes e que quedasen os terreos totalmente cubertos de neve durante quince días ou máis tempo». Para celebrar festas nesas condicións non había máis remedio que refuxiarse nas cortes e bailar sobre camadas de toxos. Unha tradición similar á de Vilamor -engade- eran as chamadas polavilas que se celebraban durante o inverno nas aldeas da Serra dos Ancares, en lugares como Piornedo. «Neses sitios tamén se bailaba dentro das cortes e sobre os toxos, porque non había espazos preparados para celebrar as festas sobre terreo firme como os que temos agora», explica.

Desde a sección de climatoloxía e observación de Meteogalicia sinalan que as tradicións deste tipo e a memoria oral dos veciños poden constituír unha fonte de información importante para reconstruir a historia climática dos tempos pasados nas serras orientais galegas e noutros territorios onde a neve é un fenómeno habitual, xa que non existe un rexistro histórico de nevadas. «O que se pode saber polos datos históricos é cando choveu e cando caeron as temperaturas por debaixo de cero desde que se realizan rexistros climatolóxicos -indican desde este departamento-, pero iso non permite saber se a terra chegou a cubrirse realmente de neve, porque pode nevar sen que a neve chegue a callar». De todas maneiras, engaden, aínda non se fixo un estudo baseado nestes datos para determinar os períodos en que teoricamente se puideron producir grandes nevadas.

Só nos últimos anos

Os rexistros sistemáticos de nevadas en Galicia -apuntan por outra parte desde esta mesma institución- só se efectúan desde hai tres anos, cando os radares meteorolóxicos de Meteogalicia foron dotados de ferramentas capaces de detectar este tipo de precipitación. Pero estes instrumentos tampouco son capaces de rexistrar cando a neve chega a depositarse sobre a superficie e manterse en estado sólido durante un certo tempo.

Nestas condicións, sinalan os expertos de Meteogalicia, as únicas fontes dispoñibles para saber en que territorios e en que épocas se producían nevadas de grandes dimensións e de longa duración son tradicións como as que se conservan en Vilamor, a memoria persoal dos veciños de maior idade e as informacións que se poidan conseguir nos documentos históricos.


Os veciños que organizan a recuperación do baile dos toxos, segundo explica Olalla Raposo, non só pretenden atraer visitantes ao municipio e dinamizar a economía local, senón tamén axudar a dar a coñecer a cultura e as tradicións locais. «Esta festa é unha lembranza do modo de vida doutros tempos, cando a vida dos veciños estaba moi condicionada polas nevaradas, e queremos que iso se recorde», apunta.
A neve non se presentou á cita anual durante a pasada década

O baile dos toxos de Vilamor deste ano non se celebrou o 20 de xaneiro -o propio día da festividade de San Vicente, como era tradicional- pola razón de que esa data non cadraba ben ás circunstancias persoais dos organizadores. O festexo xa fora recuperado durante un certo tempo na pasada década, entre os anos 2001 e 2007, pero en ningunha desas ocasións coincidiu cunha nevada, como era habitual en tempos pasados. «Tal como está a meteoroloxía esta temporada, é probable que esta vez si teñamos a festa con neve», sinala Olalla Raposo. Onte mesmo estaba nevando nos picos da Serra do Courel, aínda que en Vilamor só caía chuvia.

O festexo comezará ás doce e media do mediodía cunha misa na igrexa da parroquia, seguida dunha sesión vermú con música tradicional. Ao igual que se fixo na última década, o baile será ao libre -na praza do Quintairo- e non no interior das cortes.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

La cosecha de castañas del sur lucense, pendiente de las lluvias

Los productores temen que el tiempo seco y cálido perjudique la nueva campaña

ROI FERNÁNDEZ

FRANCISCO ALBO
MONFORTE / LA VOZ 11/09/2018 22:05 H

Cuando ya falta poco para que termine un verano particularmente cálido, los productores de castañas del sur lucense están pendientes de la evolución de las condiciones meteorológicas en lo que queda de mes, que pueden condicionar en gran medida el resultado de la próxima cosecha. «De momento é moi cedo para saber o que vai pasar, pero está claro que se este mes non chove a colleita pode ser moi mala», señala Miguel Areán, gerente de la empresa chantadina Castañas Naiciña, que trabaja con castañas cultivadas en el sur de la provincia y en otras partes de Galicia.
«Tampouco fai falta que chova todo o mes, pero despois deste verán a auga é moi necesaria para que as castañas medren», añade el empresario.

Temperaturas elevadas

Areán señala por otro lado que las temperaturas que se registran estos días son demasiado elevadas para que las castañas se desarrollen de forma satisfactoria. «O que faría falta agora é que o tempo refrescase un pouco, ademais de chover de forma moderada», apunta. La preocupación por las lluvias también está muy presente en la sierra de O Courel. «Os produtores do noso municipio din que se necesita que chova este mes para que se faga ben a castaña e que se o tempo segue sendo seco e soleado a colleita pode comprometerse», señala la alcaldesa Dolores Castro.

Los productores -añade la regidora- también están preocupados por los posibles efectos en la cosecha de la avispilla del castaño, que en los últimos tiempos fue detectada en numerosos lugares de la sierra, donde la Consellería de Medio Rural efectuó en los pasados meses unas cuatrocientos sueltas del parásito Torymus sinensis, el único remedio conocido contra esta plaga. Miguel Areán, por su parte, dice que no sabe cuál puede ser la repercusión de la especie invasora en la cosecha de castaña de este año.

«Hai castiñeiros fastidiados, hai outros que están pouco afectados e a situación varía moito segundo as zonas ou as variedades de árbores», comenta.

Folgoso do Courel desarrolla un proyecto de recuperación de los soutos tradicionales que afecta a 9.500 castaños

La conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, visitó ayer dos bosques de castaños del municipio de Folgoso do Courel donde su departamento está llevando a cabo un proyecto piloto de recuperación de soutos tradicionales en el que se invertirá un total de 430.000 euros. Los bosques en los que se desarrolla esta actuación -situados en Folgoso y Moreda- ocupan en conjunto unas ochenta hectáreas de superficie y albergan en torno a 9.500 castaños.

El proyecto fue puesto en marcha a petición del Ayuntamiento y, según explica la alcaldesa Dolores Castro, no tiene precedentes en Galicia. La propiedad de los terrenos que ocupan los soutos está dividida entre un centenar aproximado de vecinos, que se han agrupado en dos asociaciones. La actuación empezó con una primera fase -ya concluida- que consistió en inventariar los árboles e identificar a sus correspondientes propietarios. En la actualidad se lleva a cabo la segunda fase, dedicada a mejorar las vías de acceso y desbrozar los terrenos. Para el año próximo está previsto podar los árboles y realizar operaciones de mejora sanitaria.

Potenciar la producción

Cuando haya concluido todo este proceso -señala la alcaldesa-, se espera que los soutos puedan ponerse en plena producción. «Máis adiante haberá que estudar posibles fórmulas para a comercialización das castañas, como por exemplo alugar os soutos a empresas do sector», señala la regidora. Si la experiencia resulta exitosa, agrega Dolores Castro, «habería que pensar en aplicar a mesma proceso para recuperar outros soutos do municipio que están en desuso ou infrautilizados». El sistema que se está siguiendo en esta actuación, dice por otro lado, es muy similar a los que se utilizan en los bancos de tierras.

En la iniciativa participa la Axencia Galega de Desenvolvemento Rural, cuyo director, Miguel Pérez Dubois, visitó ayer el municipio junto con la conselleira de Medio Rural. «Seguramente o camiño máis eficaz para combater o abandono das nosas terras agrarias consiste en recuperar o seu potencial produtivo volvéndoas a cultivar», señaló Ángeles Vázquez durante el recorrido.

Por otro lado, la alcaldesa Dolores Castro apuntó que este proyecto será también muy útil para documentar con precisión la propiedad de los árboles. «Os actuais donos saben a quen pertence cada castiñeiro -explica-, pero en lugares como estes, onde hai decenas de propietarios repartidos en cada souto, é importante deixalo todo ben aclarado para que os herdeiros non teñan problemas no futuro». Este objetivo, dice asimismo la regidora, ya está cumplido, puesto que durante la primera fase del proyecto se catalogaron minuciosamente los árboles de los dos soutos y se consignó por escrito a quién pertenece cada castaño, de manera que no pueda haber dudas a este respecto.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Numerosas aldeas reciben ya agua en cisternas por culpa de la sequía

Hay problemas de este tipo al menos en media docena de municipios

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CARLOS CORTÉS
MONFORTE / LA VOZ 05/11/2017 05:00 H

Empezó en verano como un problema puntual localizado en algunas aldeas y que todo el mundo esperaba que se esfumase con las lluvias de otoño. Pero las lluvias todavía no han llegado, no al menos en la cantidad que sera precisa, y la falta de agua en las localidades que carecen de sistemas públicos de suministro se está agudizando. En la mitad sur de Lugo hay ya una considerable cantidad de aldeas en esta situación. Al menos media docena de ayuntamientos se están viendo obligados a llevar agua en camiones cisterna a parte de sus vecinos.


Ocurre como mínimo en Pantón, Sober, Bóveda, A Pobra do Brollón, Monforte y Folgoso do Courel. Los problemas se están produciendo sobre todo en núcleos de población que carecen de cualquier tipo de traída colectiva, y en las que cada casa dispone de uno o más pozos particulares. Los pozos menos profundos se están secando, en algunos lugares de forma generalizada. En otros casos, la falta de agua afecta ya a traídas locales, gestionadas por los propios usuarios.


Por ahora, no hay constancia de que ningún sistema público de suministro se haya quedado sin agua. Eso sí, en municipios como Quiroga están recurriendo a sistemas de bombeo alternativos. En este municipio, en el que el Ayuntamiento no ha tenido que llevar agua en cisternas a ninguna casa, la traída está funcionando con una captación auxiliar que recoge agua directamente del río Ferreiriño. La toma habitual, que funciona sin bombeo porque el agua cae a peso hasta Quiroga de arroyos en la montaña, no funciona porque esos manantiales están secos.

«É terceiromundista»

En el caso de Pantón, donde falta agua en las parroquias de Santiago y San Vicente de Castillón, O Mato y Tribás, el BNG enviará a la Valedora do Pobo el incumplimiento de acuerdos adoptados en su día por la corporación que reclamaban la construcción de traídas en esas parroquias. «É terceiromundista rogar a auga en pleno 2017», se lamenta la portavoz del Bloque, Rosana Prieto. Por su parte, el alcalde, José Luis Álvarez, anuncia para este año una traída en Tribás y para los próximos meses en Castillón.
Cada entrega de agua con un camión cisterna sale por 350 euros para pagar el porte

Solucionar la falta de agua con envíos de agua mediante camiones cisterna no es barato. Los ayuntamientos que se ven obligados a hacerlo recurren en ocasiones a las carrocetas que se utilizan en los incendios forestales y en ese caso no hay coste económico directo, porque se trata de vehículos de propiedad municipal. Sin embargo, cuando eso no es suficiente, tienen que contratar a camiones cisterna particulares. El alcalde de Pantón, José Luis Álvarez, cuenta que cada vez que lo hacen les cuesta 350 euros cada viaje en concepto de portes para el transportista.


Al lado de Pantón, también en el municipio de Sober el Ayuntamiento tiene casas a las que proporciona agua con cisternas. Lo hace al menos con diez viviendas, un establecimiento turístico y una explotación agrícola. El alcalde, Luis Fernández Guitián, anuncia para el 2018 «un ambicioso plan para ampliar a traída municipal e proporcionar axudas para pozos ou depósitos para lugares donde esa rede non poida chegar».

Situaciones similares a las de Pantón y Sober se producen también en Bóveda y A Pobra do Brollón. En Bóveda, el Ayuntamiento ya ha llevado agua en varias ocasiones a dos granjas de ganado y a dos aldeas que carecen de traída pública. En A Pobra pasa lo mismo con la parroquia de Ferreiros. También en Monforte, donde en los últimos días el Ayuntamiento ha enviado cargas de agua a una vivienda en A Infesta, en la parroquia de Rozabales. Hace un mes habían recurrido también a este método de emergencia en ese mismo lugar y en Morade Grande, Os Palleiros y Vilamarín.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Un museo sobre la historia de los osos en O Courel

El instituto geológico de la Universidade de A Coruña ofrece sus fondos para crear la nueva instalación en Seoane
FRANCISCO ALBO
QUIROGA / LA VOZ 15/12/2016 05:00

El museo que proyecta crear el Ayuntamiento de Folgoso do Courel podría dedicarse en gran parte a la larga historia de la presencia de los osos en las sierras orientales gallegas, en caso de que se acepte una propuesta del Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña. Esta entidad ya prestó asesoramiento científico para la creación del museo municipal de geología y paleontología de Quiroga, cuyo quinto aniversario se cumplió este mes. El gobierno local de O Courel, según explicó la alcaldesa Dolores Castro, piensa solicitar también su apoyo para diseñar el nuevo museo, que -según sus planes- se centrará en el patrimonio geológico y etnográfico de la sierra.

El director del referido intituto, Juan Ramón Vidal Romaní, considera que los contenidos de ambos museos no deben repetirse o superponerse, sino complementarse. «La historia geológica de la zona ya está bien explicada en el museo de Quiroga y no tendría sentido volver a contar lo mismo en otro museo en O Courel», apunta. «Pero eso no ocurriría si el museo de O Courel se centra en las investigaciones que se están realizando desde hace ya mucho tiempo sobre la evolución de las diferentes poblaciones de osos que vivieron en este territorio desde el Cuaternario», añade.

El futuro museo, apunta por otro lado Vidal, tendría así la posibilidad de exhibir una selección de los fósiles de oso pardo (Ursus arctos) y oso de las cavernas (Ursus spelaeus) que Aurora Grandal y otros investigadores vinculados al instituto geológico coruñés han estado estudiando desde finales del siglo pasado. La instalación podría asimismo presentar de forma didáctica los datos que se fueron recogiendo durante este tiempo sobre las épocas en las que las dos especies compartieron el mismo territorio, sus relaciones genéticas con otras poblaciones europeas, la extinción de los osos de las cavernas y los movimientos migratorios del oso pardo en tiempos prehistóricos.

Clima y medio ambiente

Juan Ramón Vidal señala por otra parte que si toma como eje principal la historia de estos animales, el nuevo museo también podría ofrecer informaciones de interés acerca de los cambios climáticos y ambientales que se produjeron en las montañas gallegas a lo largo de muchos miles de años. «Los datos de que disponemos abarcan dos glaciaciones, así que se puede presentar un panorama cronológico muy amplio», precisa.

Por otra parte, Vidal puntualiza que para que este proyecto se lleve a cabo hay que garantizar que las nuevas instalaciones museísticas cuenten con unas condiciones adecuadas. «Puede servir de ejemplo el museo de Quiroga, que se diseñó de una forma muy satisfactoria aprovechando un espacio reducido», explica. También será preciso establecer un convenio entre las universidades de A Coruña y Santiago. De esta última depende la estación científica de Seoane, donde se pretende ubicar el nuevo museo.

Un panorama de la fauna antigua de las sierras orientales

La presencia esporádica de osos pardos que se viene registrando desde principios de siglo en la sierra de O Courel y otras zonas de la montaña lucense añade un interés especial a la información sobre la historia de esta especie que puede ofrecer el futuro museo de Seoane, según los responsables del instituto geológico de A Coruña.

Las investigaciones que los científicos de esta entidad han realizado sobre los fósiles de osos no se limitan a la sierra de O Courel. Una parte de estos materiales se descubrieron en el yacimiento de Cova Eirós -en Triacastela- y en la comarca de Valdeorras. En caso de que se le dé esta dimensión, el museo de O Courel tendría un carácter único en Galicia, ya que ningún otro centro de la comunidad se ha dedicado a presentar la historia de la presencia de los osos en el noroeste ibérico.

Una oferta de hace años

El museo de Quiroga expone desde el 2011 algunos materiales sobre los plantígrados prehistóricos, como la réplica de un esqueleto de oso cavernario y algunos huesos fósiles (a la derecha). Ya por entonces, el instituto geológico coruñés planteó al Ayuntamiento de O Courel la posibilidad de crear otro museo que podría estar especializado en estos animales. Aquella oferta no fue aceptada en su día porque el Concello no contaba con un local adecuado.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Las cuevas de O Courel permiten saber cómo evolucionará el clima de Galicia

Científicos de varios países obtienen mediante el análisis de las estalagmitas un registro de datos climáticos que llega a los 555.000 años de antigüedad


FRANCISCO ALBO 
MONFORTE / LA VOZ 17/11/2016 05:00

En los próximos milenios, el clima de Galicia irá volviéndose paulatinamente más seco hasta alcanzar unas condiciones similares a las que reinan hoy en el sur de la península. Esta es una de las conclusiones de una larga investigación sobre los climas prehistóricos realizada sobre un conjunto de estalagmitas extraídas de tres cuevas de la sierra de O Courel que se publicará esta semana en Internet en la revista científica Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeocology y en la que han participado varios investigadores de la Universidade de A Coruña.

La investigación, realizada a lo largo de seis años, se basó en el análisis de los isótopos de carbono y oxígeno que se van almacenando en el interior de las estalagmitas durante su formación. Con este método se pueden conocer con precisión las condiciones de humedad y temperatura que reinaban en la zona en un determinado momento del pasado. El estudio ha permitido obtener una secuencia de datos climáticos de los últimos 555.000 años, la más larga que se pudo reconstruir hasta ahora en tierra firme en la Península Ibérica. Según explica Juan Ramón Vidal Romaní, director del Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña y coautor del trabajo, las conclusiones de esta investigación son «totalmente opuestas» a los resultados de otros estudios paleoclimáticos realizados con anterioridad, según los cuales el clima del norte de la península se volvió más seco en los períodos glaciales y más húmedo en las etapas situadas entre dos glaciaciones.

El análisis de las estalagmitas de O Courel, por el contrario, indica que el clima fue más lluvioso durante las glaciaciones y que se fue volviendo más seco a lo largo durante los períodos interglaciales. Teniendo en cuenta que actualmente nos encontramos en uno de esos períodos -el Holoceno, iniciado hace unos 11.700 años-, cabe esperar que el clima se vaya haciendo menos húmedo en los próximos siglos y milenios. «Si extrapolamos los resultados de la investigación a la época actual, se puede suponer que en el norte de la península el clima se volverá cada vez más seco y que un día se parecerá al que hay ahora en el sur», apunta Vidal.

Hacia la aridez

Al mismo tiempo, en el sur peninsular también irá aumentando la sequedad hasta que el clima se pueda considerar plenamente árido. Pero hasta que eso suceda todavía puede pasar mucho tiempo. «Es un proceso muy lento y gradual y la predicción afecta más o menos a los próximos 90.000 años, hasta que se produzca la próxima glaciación», especifica Vidal Romaní.

Un estudio que se espera que tenga una amplia difusión y que cause polémica

El trabajo que dará a conocer los resultados de la investigación realizada con las estalagmitas de la sierra de O Courel está firmado en primer lugar por el geólogo Bruce Railsback, profesor de la universidad estadounidense de Georgia y uno de los mayores especialistas mundiales en el estudio de los espeleotemas, las típicas formaciones calcáreas de las cuevas cársticas. En la investigación también participaron, además de Vidal Romaní, los científicos Aurora Grandal y Marcos Vaqueiro, igualmente vinculados a la universidad coruñesa. Otros colaboradores que tomaron parte en este trabajo son los estadounidenses Katelyn Blanche Garrett, Rachel Sellers y Lawrence Edwards - de las universidades de Georgia, Western Illinois y Minnesota, respectivamente- y los chinos Fuyuan Liang y Hai Cheng.

Vidal Romaní señala que los responsables del estudio esperan que tenga una amplia repercusión y que dé pie a muchas discusiones en el ámbito de la geología y la paleoclimatología, ya que pone en cuestión los resultados de otros estudios anteriores. «Sin duda va a dar mucho que hablar porque nuestras interpretaciones sobre los climas antiguos no coinciden con las hipótesis de otros investigadores que están muy asentadas, además de que este trabajo aparece en una revista internacional con mucha difusión y su primer firmante es un científico de gran prestigio», comenta.

Los investigadores utilizaron seis trozos de estalagmita extraídos de tres grutas

En la investigación paleoclimática se utilizaron seis fragmentos de estalagmitas extraídos de las cuevas calizas de Arcoia, Tara y Paleira, situadas en las laderas del monte Formigueiros -el más alto de la sierra de O Courel- y de unas características físicas muy similares. La antigüedad de estos pedazos de carbonato cálcico se determinó mediante la técnica de datación radiométrica conocida como uranio-torio. Los investigadores pudieron identificar con este método un total de setenta momentos climáticos diferentes, de los que 69 corresponden a períodos interglaciales.

Juan Ramón Vidal Romaní, uno de los integrantes del equipo que llevó a cabo la investigación, señala que con anterioridad ya se obtuvieron datos climáticos que corresponden aproximadamente a este periodo en los sedimentos marinos obtenidos frente as costas de Galicia y de Lisboa. «Pero esto es muy diferente, porque ahora los datos proceden de tierra firme y pueden considerarse mucho más fiables a la hora de reconstruir los climas antiguos», explica. .

Períodos diferentes

La nueva investigación también supera ampliamente en extensión cronológica a otras que se efectuaron en varias zonas de la Cornisa Cantábrica. «Esos estudios se basaban en un solo período glacial, mientras que ahora tenemos representadas varias etapas glaciales e interglaciales, lo que nos da un panorama mucho más extenso y nos permite ver de otra manera los procesos de transformación del clima», apunta Vidal. «Según nuestra interpretación, el clima de las las eras glaciales en el norte de la península fue húmedo y lluvioso, cuando esos otros investigadores dijeron que fueron períodos secos», añade

Por otro lado, Vidal Romaní recalca que las predicciones hechas en este trabajo acerca de la evolución futura del clima en el norte de la península son independientes del actual cambio climático provocado por la acción humana. «Es un fenómeno natural que ya se produjo otras veces, cuando no había esa influencia, pero que ahora se superpone al efecto que causa la humanidad sobre el clima», precisa.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/lemos/2016/11/17/cuevas-courel-permiten-saber-evolucionara-clima-galicia/0003_201611M17C3991.htm


miércoles, 30 de marzo de 2016

Mariposas y estalagmitas que ayudan a conocer los climas prehistóricos

Los científicos conceden gran valor a la combinación de los estudios de biología y geología en O Courel


FRANCISCO ALBO 
MONFORTE / LA VOZ 30/03/2016 13:10

El Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña espera que la investigación sobre los climas prehistóricos que acaba de realizar tomando como base las estalagmitas de la cueva de Arcoia -en la sierra de O Courel- sirva en los sucesivo para estudiar con más profundidad la evolución de la fauna en las montañas gallegas. Gracias a este estudio se han reconstruido con gran precisión los datos climáticos de setenta períodos diferentes situados entre las dos últimas glaciaciones y en la época posterior a la última Edad del Hielo. Esta información, combinada con los estudios sobre la fauna antigua que se han realizado hasta el momento y los que se lleven a cabo de ahora en adelante, servirá para trazar un mapa mucho más exacto de las transformaciones medioambientales que se produjeron en este territorio en tiempos pasados y quizá también a predecir los cambios que pueden darse en el futuro.

Juan Ramón Vidal Romaní, director del referido instituto, señala a este respecto un estudio sobre las poblaciones de una rara especie de mariposa, denominada Erebia triaria, que realizó hace tiempo la investigadora Marta Vila y que dio pie a una tesis doctoral presentada en el 2004. El trabajo fue dirigido por el propio Vidal y por el científico sueco Mats Björkulnd. Según dicho estudio -basado en gran parte en el análisis genético de los insectos-, las sierras orientales gallegas fueron colonizadas por dos linajes diferentes de esta especie después de la etapa más fría de la última glaciación, hace unos 20.000 años. Uno de de estos linajes se extendió primeramente por las sierra de O Courel, Os Ancares y Queixa a partir de alguna zona de refugio más cálida en la que las mariposas sobrevivieron a la glaciación. Otro grupo genético procedente de un área geográfica distinta colonizó más tarde O Courel, Queixa y las sierras del norte de Portugal.

Vidal apunta que si esta investigación se realizase ahora, disponiendo de los datos climáticos que acaban de ser extraídos de las estalagmitas, se podría obtener un panorama considerablemente más detallado de la historia de la expansión de la Erebia triaria por las montañas gallegas. «Cuando se elaboró esa tesis teníamos una visión más o menos aproximada de la cronología glaciar de la sierra de O Courel, basada en estudios realizados en otros territorios -señala el científico-, pero ahora contamos una información climática muy fiable que procede de esta misma zona». Con estos datos, agrega, se podrán reconstruir con más precisión los procesos de expansión, extinción o recolonización experimentados por las diferentes especies de animales y plantas que poblaron estos territorios en las épocas prehistóricas y las que lo siguen haciendo en la actualidad.

Una especie muy singular y escasa que tiene su hábitat en las zonas montañosas


La Erebia triaria es una especie propia de las áreas montañosas que está presente en diversos macizos del sur y del centro de Europa y que se halla en peligro de extinción en varios países. Puede vivir en zonas relativamente bajas -como valles montañosos, desfiladeros y sierras cercanas al mar- y en alturas de hasta 2.000 metros. Las poblaciones de la Península Ibérica se encuentran principalmente en las montañas de la zona norte, pero también hay algunas en la parte central.

Las colonias gallegas de esta especie son las más occidentales del mundo, pero esa no es su única peculiaridad. En Galicia existe una subespecie propia que se diferencia de las demás poblaciones peninsulares, denominada Erebia triaria pargapondelense en honor al geólogo Isidro Parga Pondal. Esta variedad fue descubierta en 1977 por el entomólogo Eliseo Fernández Vidal, quien la localizó por primera vez en la sierra de O Xistral.

Una población aislada

Según la tesis doctoral presentada por Marta Vila hace doce años, la Erebia triaria pargapondelense pudo colonizar hace unos 200.000 años, este territorio del norte de la provincia, donde formó una población singular que permaneció aislada de sus congéneres de otras zonas del noroeste ibérico. Aún hoy, esta colonia muestra una notable divergencia genética con la población más proxima de la misma especie, situada en Os Ancares.

Los análisis genéticos muestras que en Europa hay tres linajes genéticos diferentes de esta especie. Uno de ellos es la referida población de O Xistral. El otro comprende algunas poblaciones de las sierras de O Courel, Os Ancares y Queixa, y está extendido además por los Pirineos y los Alpes. Un tercer grupo genético está también presente en Courel y Queixa, así como en el noroeste de Portugal y en el centro de la península.

El estudio de Marta Vila apunta por otra parte que en las épocas más frías de la prehistoria estos insectos vivieron en zonas de baja altitud y que a medida que el clima se volvía menos riguroso fueron poblando territorios montañosos más altos.

Datos útiles para reconstruir tanto la historia de los insectos como de los osos cavernarios


Los investigadores del instituto geológico de la universidad coruñesa señalan que los datos climáticos proporcionados por las estalagmitas de las cuevas de Arcoia se podrán utilizar para estudiar la evolución de especies animales muy diferentes, algunas de las cuales dejaron importantes rastros fósiles en las cuevas de las sierras orientales lucenses. No es el caso de las mariposas Erebia triaria, de las que hasta ahora no se encontró ningún ejemplar de origen prehistórico en Galicia. Lo que se sabe de su historia se ha deducido a partir de los análisis genéticos y de los datos geoclimáticos extrapolados de otras zonas.

Pero los científicos vinculados a esta entidad -principalmente la paleontóloga Aurora Grandal- han podido recuperar en las últimas décadas un buen número de fósiles de mamíferos de gran tamaño en las cuevas de O Courel, como el oso cavernario, el oso pardo, el ciervo y el uro o toro salvaje. En los últimos años, los investigadores del proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño» localizaron también numerosos restos de animales prehistóricos en los yacimientos de Cova Eirós -en Triacastela-, y Valdavara, en Becerreá. Estos fósiles abarcan especies sumamente variadas, desde los leones de las cavernas o los rinocerontes lanudos hasta los reptiles, los anfibios, los roedores, las aves y los murciélagos.

A partir de ahora, gracias a las estalagmitas de Arcoia, será mucho más fácil saber en qué condiciones climáticas y ambientales vivieron todos estos animales.
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/lemos/2016/03/25/mariposas-estalagmitas-ayudan-conocer-climas-prehistoricos/0003_201603M25C3991.htm

lunes, 15 de diciembre de 2014

Una estación meteorológica de la prehistoria remota en la sierra de O Courel

Los científicos obtienen en la cueva de Arcoia una secuencia de datos climáticos de los últimos 550.000 años

monforte / la voz  15 de diciembre de 2014  09:38

El próximo marzo serán presentados en un congreso científico en Estados Unidos -el encuentro anual de la Geological Society of America- los últimos resultados de una larga investigación sobre los climas prehistóricos de Galicia en la que se utilizaron las estalagmitas de la cueva de Arcoia, en la sierra de O Courel. En el estudio han tomado parte investigadores del Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña y de las universidades norteamericanas de Georgia, Minnesota e Illinois.

En fases anteriores de este proyecto, los científicos ya habían conseguido reconstruir datos climáticos de hace 14.000 y 235.000 años. Hace unos meses se anunció que se había logrado extraer otros datos mucho más antiguos, de hace más de medio millón de años. Una vez terminado el complejo proceso de revisión de las dataciones, ahora se confirma que ha sido posible reconstruir una secuencia prácticamente continuada de información climática que abarca los últimos 550.000 años. El geólogo Juan Ramón Vidal Romaní, director del instituto coruñés, señala que esta es la secuencia más larga, antigua y completa que se ha obtenido hasta ahora en tierra firme en toda la Península Ibérica. «En los depósitos sedimentarios marinos de la plataforma continental ya se consiguieron otros registros más antiguos, pero los de Arcoia son muy importantes porque nos proporcionan una información directa y mucho más exacta sobre el clima de tierra firme en un arco de tiempo muy extenso», explica.

Este gran archivo de datos climáticos -añade Vidal Romaní- puede constituir una importante ayuda para muchos investigadores. Las informaciones extraídas de las estalagmitas de Arcoia no solo tendrán interés para los estudios sobre los paleoclimas del noroeste ibérico y la dinámica de los cambios climáticos. También serán de gran valor para los arqueólogos, los paleontólogos y los botánicos especializados en la flora antigua, ya que proporciona una base fiable para reconstruir las condiciones ambientales del pasado. «Estos datos, por ejemplo, pueden ser muy útiles para los arqueólogos que investigan actualmente los yacimientos de Cova Eirós y de otros lugares, porque sirven para entender mejor cómo eran los ecosistemas que rodeaban a las poblaciones del Paleolítico y cuáles eran sus condiciones de vida», explica el geólogo.

Fauna fósil

El registro climático será asimismo un complemento de gran valor para las investigaciones que otros especialistas del instituto geológico coruñés están llevando a cabo desde hace varias décadas sobre la fauna fósil del Pleistoceno de las montañas lucenses.