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viernes, 16 de diciembre de 2016

Razones por las que O Courel es ideal para escenificar la historia de los osos

Los científicos resaltan el interés de la sierra para explicar la evolución de dos especies de plantígrados

FRANCISCO ALBO 
QUIROGA / LA VOZ 16/12/2016 05:00


Si se lleva a cabo una propuesta del Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña, el museo que planea crear el Ayuntamiento de Folgoso do Courel sería el primero de Galicia dedicado específicamentes a las poblaciones prehistóricas de osos. En él podrían exponerse fósiles de oso de las cavernas (Ursus spelaeus) y oso pardo (Ursus arctos) hallados en las cuevas de la sierra y otros puntos de la montaña lucense. Los científicos consideran que O Courel es un lugar especialmente indicado para ubicar un museo de este tipo. Estas son algunas de las razones.

Situación geográfica. Las sierras orientales gallegas conforman el extremo occidental del área de distribución geográfica del oso de las cavernas, que se extiende desde el norte de la Península Ibérica hasta China. La especie no vivió en otros continentes. Esta situación confiere a los yacimientos gallegos un gran valor científico. Un museo ubicado en el límite exacto del mundo habitado por el oso cavernario ofrecería un especial atractivo.

Último refugio. Investigaciones realizadas en tiempos recientes indican que las montañas gallegas fueron uno de los últimos refugios del oso cavernario, quizá el último de todos. En estos territorios, la especie resistió hasta hace unos 13.700 años antes de extinguirse. En el resto del continente desapareció mucho antes, hace unos 24.000 años.

Vínculos genéticos. En el 2014 se dieron a conocer los resultados de una investigación genética efectuada sobre los fósiles de oso de las cavernas de las sierras lucenses. En este estudio se descubrió que los plantígrados que vivieron en Cova Eirós -Triacastela- hace entre 28.000 y 31.000 años tenían una relación genética directa con otros que habitaron durante el mismo período de la prehistoria la cueva de Chauvet, en Francia. Esta gruta, descubierta en 1994 y declarada patrimonio de la humanidad, es conocida por albergar uno de los conjuntos de pinturas rupestres más antiguos del mundo, datado entre hace 30.000 y 32.000 años. Entre ellas hay dibujos de osos. Este parentesco estrecho entre dos poblaciones lejanas prueba la gran movilidad geográfica de la especie.

Comparación entre especies. El hecho de que la sierra do Courel fuese el hábitat tanto del oso cavernario como del oso pardo permite comparar los diferentes modos de vida de la primera especie -vegetariana- y la segunda -omnívora-, así como sus distintas reacciones antes los cambios climáticos. Un reciente estudio realizado por la paleontóloga Ana García Vázquez señala que el oso de las cavernas abandonó las zonas altas de la sierra durante un período de recrudecimiento del frío que empezó hace unos 35.000 años y emigró a tierras más bajas. El oso pardo, en cambio, siguió viviendo en la sierra hasta que el clima se volvió aún más frío, en el llamado Último Maximo Glacial, que empezó hace unos 27.000 años.

Extinción y recolonización. La sierra de O Courel es un lugar apropiado para explicar el proceso de desaparición y reocupación de un territorio por los osos a causa de los cambios de clima. La zona quedó totalmente despobladada de osos de cualquier especie durante el mencionado Último Máximo Glacial. Cuando acabó la glaciación, hace unos 12.000 años, el oso cavernario no pudo regresar porque ya se había extinguido. El oso pardo sí volvió, pero tardó mucho en hacerlo, hace unos 9.000 años. Las grandes cantidades de agua que corrieron al fundirse los glaciares hicieron que la sierra fuese inhabitable mucho tiempo después del cambio de clima.

Conocimientos que se fueron acumulando desde los años 80


Las investigaciones sobre los osos prehistóricos de la montaña lucense empezaron a comienzos de los años 80. A partir de esa época se realizaron numerosos descubrimientos, pero al principio tuvieron muy poca difusión. En septiembre del 2000 se celebró en Galicia un congreso internacional sobre el oso de las cavernas al que asistieron investigadores de numerosos países. Muchos de ellos manifestaron su sorpresa, ya que hasta entonces desconocían que en el noroeste de la península se conservasen fósiles de esa especie.

Desde entonces se han seguido realizando descubrimientos en la sierra de O Courel y otras zonas de las montañas orientales gallegas. En los últimos tiempos, el estudio de las poblaciones prehistóricas de osos de este territorio dio un gran avance gracias a los análisis genéticos. El director del instituto geológico coruñés, Juan Ramón Vidal, cree que la apertura de un museo en O Courel ayudaría a divulgar todas estas investigaciones. «Para quienes visiten el museo geológico de Quiroga puede ser muy interesante ir después a O Courel para aprender más sobre los osos», comenta.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Un museo sobre la historia de los osos en O Courel

El instituto geológico de la Universidade de A Coruña ofrece sus fondos para crear la nueva instalación en Seoane
FRANCISCO ALBO
QUIROGA / LA VOZ 15/12/2016 05:00

El museo que proyecta crear el Ayuntamiento de Folgoso do Courel podría dedicarse en gran parte a la larga historia de la presencia de los osos en las sierras orientales gallegas, en caso de que se acepte una propuesta del Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña. Esta entidad ya prestó asesoramiento científico para la creación del museo municipal de geología y paleontología de Quiroga, cuyo quinto aniversario se cumplió este mes. El gobierno local de O Courel, según explicó la alcaldesa Dolores Castro, piensa solicitar también su apoyo para diseñar el nuevo museo, que -según sus planes- se centrará en el patrimonio geológico y etnográfico de la sierra.

El director del referido intituto, Juan Ramón Vidal Romaní, considera que los contenidos de ambos museos no deben repetirse o superponerse, sino complementarse. «La historia geológica de la zona ya está bien explicada en el museo de Quiroga y no tendría sentido volver a contar lo mismo en otro museo en O Courel», apunta. «Pero eso no ocurriría si el museo de O Courel se centra en las investigaciones que se están realizando desde hace ya mucho tiempo sobre la evolución de las diferentes poblaciones de osos que vivieron en este territorio desde el Cuaternario», añade.

El futuro museo, apunta por otro lado Vidal, tendría así la posibilidad de exhibir una selección de los fósiles de oso pardo (Ursus arctos) y oso de las cavernas (Ursus spelaeus) que Aurora Grandal y otros investigadores vinculados al instituto geológico coruñés han estado estudiando desde finales del siglo pasado. La instalación podría asimismo presentar de forma didáctica los datos que se fueron recogiendo durante este tiempo sobre las épocas en las que las dos especies compartieron el mismo territorio, sus relaciones genéticas con otras poblaciones europeas, la extinción de los osos de las cavernas y los movimientos migratorios del oso pardo en tiempos prehistóricos.

Clima y medio ambiente

Juan Ramón Vidal señala por otra parte que si toma como eje principal la historia de estos animales, el nuevo museo también podría ofrecer informaciones de interés acerca de los cambios climáticos y ambientales que se produjeron en las montañas gallegas a lo largo de muchos miles de años. «Los datos de que disponemos abarcan dos glaciaciones, así que se puede presentar un panorama cronológico muy amplio», precisa.

Por otra parte, Vidal puntualiza que para que este proyecto se lleve a cabo hay que garantizar que las nuevas instalaciones museísticas cuenten con unas condiciones adecuadas. «Puede servir de ejemplo el museo de Quiroga, que se diseñó de una forma muy satisfactoria aprovechando un espacio reducido», explica. También será preciso establecer un convenio entre las universidades de A Coruña y Santiago. De esta última depende la estación científica de Seoane, donde se pretende ubicar el nuevo museo.

Un panorama de la fauna antigua de las sierras orientales

La presencia esporádica de osos pardos que se viene registrando desde principios de siglo en la sierra de O Courel y otras zonas de la montaña lucense añade un interés especial a la información sobre la historia de esta especie que puede ofrecer el futuro museo de Seoane, según los responsables del instituto geológico de A Coruña.

Las investigaciones que los científicos de esta entidad han realizado sobre los fósiles de osos no se limitan a la sierra de O Courel. Una parte de estos materiales se descubrieron en el yacimiento de Cova Eirós -en Triacastela- y en la comarca de Valdeorras. En caso de que se le dé esta dimensión, el museo de O Courel tendría un carácter único en Galicia, ya que ningún otro centro de la comunidad se ha dedicado a presentar la historia de la presencia de los osos en el noroeste ibérico.

Una oferta de hace años

El museo de Quiroga expone desde el 2011 algunos materiales sobre los plantígrados prehistóricos, como la réplica de un esqueleto de oso cavernario y algunos huesos fósiles (a la derecha). Ya por entonces, el instituto geológico coruñés planteó al Ayuntamiento de O Courel la posibilidad de crear otro museo que podría estar especializado en estos animales. Aquella oferta no fue aceptada en su día porque el Concello no contaba con un local adecuado.